Hitman

Este blog no versa exclusivamente sobre política. Para quienes así lo hayan considerado, escribo la presente entrada.

Ray Charles fue, en su tiempo, un verdadero Hitman; antes incluso que David Foster. La música de Charles era pegajosa, sin duda; pero, al mismo tiempo, como una buena parte de la música escrita por negros, desafiante, irreverente. Ray Charles y The Raelettes estuvieron, si mal no recuerdo, en mi lista de los mejores coros que he escuchado (véase In chorus). Lo confirmo. Escuchar la música de Ray es quizá de los regalos más envidiables que he recibido. La disfruto tanto como él mismo lo hacía.

Alguna vez dije que Seal era algo menos que un cantante pirata. Escuché una versión de "A change is gonna come", que cantó el joven inmortal Sam Cooke. Esa versión me sigue disgustando. Sin embargo, ahora que me acerco a la obra de Foster, y que advierto que Seal es, digamos, de su banda, me doy cuenta de que cometí un grave error: critiqué la voz de Seal por una sola canción. Hoy escucho "It's a man's man's man's world" de James Brown, en voz de Seal, y me parece perfecta; incluso, si se me permite, mejor que la versión original. Hay un cambio brutal del Seal de cabellos largos al Seal de "Soul 2". No sé qué cante y cómo lo haga ahora, pero sigo escuchando con agrado este disco de hace unos años.

Pues bien, regreso a Charles. Foster se rodeó de voces valiosas (unas más que otras, es cierto); Ray tenía una voz valiosa (y supo rodearse de otras tantas) y era tan bueno como Foster en la composición y dirección. A unos días de que se conmemore un aniversario más de la muerte de Ray (me adelanté porque el debate lo exige), quisiera recordar la música de este negro (seamos racistas: los negros cambiaron el rumbo de la música universal).







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