lunes 19 de marzo de 2012

Radio y TV

Presento aquí mi rutina radiofónica y televisiva. Les pido a mis lectores azarosos que me brinden el beneficio de la duda; a mis lectores comunes, que sugieran frecuencias. Todas las estaciones de radio son FM, pues mi sintonizador no recibe la señal AM (me pierdo a Nino y al Valderrábano, ¿siguen al aire?). Asimismo, dadas mis actividades, las escucho de manera intermitente. Pero, como sea, suelen ser invariables. Los horarios no son necesariamente precisos. Algunos programas se inician antes, pero los agarro a medio vuelo. Otros, pese a que no puedo escucharlos, los recomiendo.

7:00 - 10:00
1. Aristegui, 102.5
2. Buenos días Santa Fe, 90.9

10:00 - 12:00
1. Horizonte, 107.9
2. Radio UNAM, 96.1
3. Opus, 94.5

12:00 - 13:00
NADA

13:00 - 15:00
1. Denise Maerker, 104.1

15:00 - 16:00
NADA

16:00 - 17:00
1. Ciro Gómez Leyva, 104.1 (ni siquiera estoy seguro de si es ésta la estación; la verdad es que lo recomiendo, aunque no me agrada del todo)

17:00 - 18:00
NADA

18:00 - 20:00
1. Pepe Cárdenas, Canal 121 (Cable). Creo que en radio es 104.1

20:00 - 21:00
1. El explicador, 102.5

21:00 - 21:30
1. Once Noticias
2. Cova, Reactor, 105.7

21:30 - 22:30
1. Lunes: Primer plano, Once TV

21:30 - 22:00
1. Martes - Jueves: Once TV

21:00 - 21:30; 22:00 - 22:30
1. Aristegui, CNNE, Canal 703

22:30 - adelante
NADA

martes 6 de marzo de 2012

Manuel Clouthier y los otros

Hoy escuché la noticia, pero ni siquiera pude corroborarla (es la desventaja de estudiar en la mañana). Pepe Cárdenas lo repite. Manuel Clouthier, aunque todavía nada está confirmado, pretende postularse a la presidencia.

Desde hace unas semanas he pensado, dado mi incipiente interés por seguir los movimientos de los candidatos a la presidencia, incluir un link o crear un apartado en mi blog que trate exclusivamente del asunto. La razón es muy sencilla: mi voto, tan valioso como el de cualquier mexicano, y en ese sentido tan insignificante en tanto único como otros, está en la cuerda floja. No he sido ni pretendo ser un voto duro, quiero, hasta donde mi información lo permita, ser responsable de una decisión tan valiosa o tan, insisto, fútil (depende de qué lado se vea) como la de votar con un poco de conciencia y algo más de columnas.

De ser así, mi primer cometido será incluir entrevistas y notas sobre los candidatos una vez el periodo de campaña se inicie. Nunca daré mi opinión, nunca me inclinaré por alguien más, nunca se notará una ventaja y, si esta existe, será en función no de mis aportaciones, sino simplemente de los programas de radio y las opiniones que sigo en los medios de información. Nunca, en fin, diré mi postura última.

Pues bien, mientras esto se gestaba, me entero de Clouthier. Admito que él, de ser aceptada su candidatura, empezaría con un punto a favor.

No diré nada más. Prometo solamente, una promesa quizá inútil para mis lectores, para mí del todo importante, informarme más. Aquí el momento en que escuché a Clouthier hace unos años.



martes 28 de febrero de 2012

Plagio, plagio, plagio...

Bajo la perspectiva de algunos, de muchos, Alatriste cometió plagio. Aquí consigno otros, tan poco académicos como los de Alatriste: Valéry en Paz, un verso de Dante y otro de Juvenal en otros tantos de Borges, la Biblia en... "x", Rulfo en García Márquez. Advertirá mi lector que he omitido los pasajes precisos, diré que no hace falta, pues todos somos lectores expertos y los conocemos.

(Lo que realmente me sorprende es ¿por qué Aristegui no logra entender los argumentos de Alatriste?, ¿por qué no entiende la diferencia entre texto académico y texto literario?, ¿por qué tomar la parte por el todo?, ¿por qué la parte, sin ser sustancial, se hace medular bajo esta lectura?, ¿Bajtín sigue sin ser lectura obligada? Un creador de una canción tiene más poder sobre su obra que un científico luego de descubrir cualquier medicamento, ¿por qué? Exagero, y no me importa; proyecto demasiadas ideas sin ejemplos concretos, y lo sé. De paso digo que si algo de bueno tiene este blog y esa parte desea ser tomada por alguien, adelante, no me opongo. Ni siquiera deseo que me den crédito.)

sábado 11 de febrero de 2012

Patrice Evra VS Luis Suárez

Desde un tiempo acá sigo la liga inglesa de futbol. No quiero debatir sobre si es la mejor o no, simplemente el futbol inglés me agrada. Y, claro está, sigo al Manchester United en casi todos los partidos. Hoy, sin embargo, no pude ver el juego entre el United y Liverpool; me encuentro, para mi sorpresa, que el famoso Luisito hizo de las suyas de nuevo.

Hace ya un ratote, en un encuentro entre el Liverpool y el United, Luis Suárez, jugador uruguayo, parece, según declaraciones del propio Patrice Evra (para mí, de los mejores en su posición), que dirigió varios comentarios racistas al francés en un encuentro. Ese juego tampoco lo vi, aclaro, pero seguí la nota en la página del United y de vez en cuando traté de poner atención en los medios. No recuerdo la cantidad de insultos que contó Evra, pero sin duda fueron varios, pues éste interpuso una demanda. La Premier League es quizá, y en eso casi estoy seguro, de las ligas más admirables en cuanto a justicia fuera de cancha y dentro con respecto del comportamiento e imagen de los jugadores. Un mal comportamiento cuesta muy caro. Ni siquiera en la liga española sucede algo así. Para ejemplo un botón de esta temporada: Balotelli pisa a Parker:



y entonces se hace acreedor a una sanción verdadera (y no mamadas, como se dice en México). Mientras tanto, Pepe pisa a Messi y se hace acreedor a un regañito.



Pues bien, luego de estar suspendido varios partidos por una conducta inapropiada (que, por cierto, habría que investigar a fondo si las declaraciones de Evra fueron sustentadas de alguna forma. En todo caso, más allá de dar mi voto de confianza a Evra y alejarme del comportamiento -e incluso del nivel futbolístico- de Suárez, la palabra del jugador cuenta y se toman cartas en el asunto), Suárez regresa a las andadas. Hoy rehúsa darle la mano a Evra.

http://www.youtube.com/watch?v=ULNxNu_hhos&feature=related (En este video se ve mejor, pero no se puede subir)



Suárez lo ignora, le da la mano a De Gea. Ferdinand (susceptible al caso) lo advierte y se niega a darle la mano a Suárez.

Yo recuerdo perfectamente otra actitud nada grata de Luis Suárez.



Dirá más de uno que el fin justifica los medios. Diré, que vale mejor ser aplastado de manera justa. No diré que Ghana fue superior a Uruguay ni menos que Uruguay lo fue. Mucho menos si merecía uno pasar o el otro, menos aún evaluar el partido. El partido no me interesa ya. Los uruguayos, que son muy buenos futbolistas, pasaron a la siguiente fase. Ghana se cansó de fallar penales y ya. Suárez se convirtió así en el héroe, puesto que la mano dio el pase de alguna forma a Uruguay. El audio lo celebra, lo celebraron también los de ESPN.



Yo, en cambio, me rehúso. Busqué hasta el cansancio alguien que apoyara mi perspectiva y, claro, encontré a Faitelson.



Faitelson, como yo, así lo veo, supo advertir lo que Suárez haría después con Evra. Es decir, supo que esa mano malintencionada tendría consecuencias mayores. Supo, en fin, que esa jugada de la mano, más allá de si fue injusticia o no, no debió pasar. Y aquí quiero hablar sobre la supuesta justicia o no del futbol.

El futbol es un juego. Si fuera justo, el Real Madrid le hubiera ganado la última vez al Barcelona. Pero no es así, hay cosas que no se ven, hay cosas que no se marcan, hay cosas que no se explican. El Barcelona empató ese partido porque hay cosas en el futbol que suceden, y ya. Pero hay otras que no deberían suceder, hay otras que están en el jugador, que dependen de él, que son acciones intencionales, que son engaños finalmente. Luis Suárez, en esa mano, nos engañó a todos. Uruguay seguramente fue mejor equipo ese día, pero Ghana, ese día, perdió por una jugada nada ejemplar. Eso es algo que sí se puede explicar. Si Ghana hubiera terminado vencedor seguiría haciéndole justicia a eso que el futbol suele tener muy seguido: eso que sólo puedo llamar azar, coincidencia, lo inesperado. Insisto, Uruguay ganó ese partido, creo que a muy pocos nos queda duda de si Ghana es mejor que Uruguay. Seguramente no. Pero ese día, Ghana tenía el "azar" de su parte. Esa acción de Luis Suárez era lo esperado, era el comportamiento de un jugador que en nada es ejemplar, que nadie merece seguir, que nadie merece imitar. Luis Suárez no puede ser un héroe.



Dejo las palabras de Faitelson. Uno de los periodistas dice: "Bienvenido al futbol". Faitelson responde: "Bienvenido a la vida". Así es, ahora vemos cómo la vida nada ejemplar de Suárez se mete al futbol. Ahora veremos, señor Ramos, cómo Luisito Suárez pagará su comportamiento nada ejemplar.

lunes 12 de diciembre de 2011

Enrique Peña Nieto y los libros

¡No, no, no, no! Por supuesto que un político debe tener varias lecturas en su haber. No estamos en la época de Séneca en que nadie tiene y menos lee cien libros en la vida. Ciertamente no quiero que Enrique Peña Nieto o Andrés Manuel López Obrador me expliquen las dimensiones islámicas de "El Zahir", pero hay textos que quizá sean más que útiles para una persona cuya vida debe entenderse en función del resto. Enrique Peña Nieto o Andrés Manuel López Obrador deben siquiera pasar por, vamos a decir un autor, Juan Rulfo. Es cierto que un político puede prescindir de la literatura y ser buen gobernante, pero no concibo un político cuya idea del pasado sea la de un historiador de mala escuela: aquel que sólo registra fechas y acontecimientos sin reflexionar al respecto, sin la reconstrucción de un contexto, sin cuestionar la subjetividad del escritor... La reflexión de los acontecimientos, unas veces evidentes, otros más velados, son también tema de la literatura. Es decir, los políticos tienen que ver cuestiones "prácticas", "vivenciales" en las letras; tienen que ver realidades o proyecciones de realidad donde quizá sólo se enuncien fantasías. Que dejen las dimensiones estéticas para otros ojos; pero que opinen sobre los alcances de un texto en la realidad.

Por otro lado, el mundo de los hechos no es tan irrepetible. Más de un libro, inscrito en una época y espacio remotos para un lector, puede tener paralelismos con su realidad presente. Entender esa repetición de acontecimientos debería ser sólo uno de los motivos de lectura de un político.